domingo, 5 de septiembre de 2010

Razones por la que fotografíar con película analógica o ¿Vale la pena una cámara analógica hoy en día?

Cada vez la tecnología digital es más sofisticada y muchísimos profesionales han decidido ya dar el paso a este formato. Sin embargo aproximadamente un 5% ( este número surgió en una conversación con una amiga fotógrafa y no está contrastado con ningún estudio ) de fotógrafos profesionales y un incontable número de aficionados siguen usando película analógica. ¿Por qué? Aquí os pongo las tres razones más significativas que explican porqué yo fotografío con carrete.

1. Los trabajos fotográficos son más coherentes y conexos

Antes de fotografiar con una cámara analógica debemos elegir un carrete. Esto hace que antes de empezar a disparar pensemos:

1. ¿Qué sensibilidad va a tener el carrete?, es decir, ¿en qué situaciones voy a fotografiar?
2. ¿Qué balance de blancos debe tener el carrete?, es decir, ¿qué emoción van a transmitir mis fotos? ¿quiero tonos fríos o cálidos?
3. ¿Qué carrete uso?, es decir, ¿qué es lo que quiero fotografiar? ¿Retratos, paisajes o ambos?

Esta decisión condiciona nuestra manera de pensar, de forma que cuando usamos la cámara centramos nuestra atención en las escenas y emociones por las que nos hemos decidido de antemano. Eso hace que nuestro trabajo fotográfico sea más coherente pues las fotos de un carrete tienden a seguir un patrón.

¿Cómo es con una cámara digital?

Con una cámara digital no es necesario plantearse lo que se va a fotografiar porque se puede cambiar todo al instante. Esto es una gran ventaja en determinadas situaciones, pero para el 90% de los seres humanos supone una desventaja. El cerebro humano no es bueno realizando cambios de tarea, estudios sicológicos demuestran que a partir de 20 minutos inmerso en la misma tarea es cuando alcanzamos nuestro máximo de concentración. Si cada vez que hacemos una foto tenemos que cambiar de forma de pensar,  nunca estamaremos explotando el 100% de nuestro potencial.

2. Las fotos están mejor compuestas

Con un carrete se tiene un número limitado de instantáneas. Además cada foto cuesta dinero y por tanto tiene no sólo valor físico sino también emocional. Cada una es "irrepetible" y por eso se pasa muchísimo más tiempo componiendo la escena. Con una cámara analógica normalmente se exploran diferentes perspectivas antes de disparar y eso hace que la foto final sea la mejor de cuantas hemos probado.

¿Cómo es con una cámara digital?

En formato digital se suele hacer a la inversa, hacer muchas fotos desde distintos puntos de vista y decidir en el ordenador cual es la mejor de todas. Además cada foto se puede borrar eliminando así toda prueba de nuestro fracaso. El resultado es que las fotos pierden esa componente emocional y física que las hace especiales.

3. No hay distracciones y lo único importante es hacer fotos

Con una cámara analógica sólo pensamos en hacer las fotos, nada más. No hay que ver las fotos después de haberla hecho, por lo que el proceso auto crítico y la realización están separados en el tiempo. Además no tenemos menús, ni balance de blancos que cambiar, sólo hemos de elegir la apertura del diafragma, la velocidad, componer la escena y disparar. Esto hace que la concentración esté 100% en hacer fotos y no en otra cosa.

¿Cómo es con una cámara digital?

Con una cámara digital estamos constantemente cambiando el ISO o toqueteando algún menú para ampliar la foto y ver si está enfocada y esto hace que nos distraigamos de lo realmente importante: Hacer fotos. A mí a veces me ha desanimado ver la foto en la cámara porque no es 100% como me la había imaginado, sin embargo, al verla después en el ordenador me ha gustado mucho más de lo que creía. Por eso creo que es bueno que la realización y la valoración de la foto estén separadas en el tiempo para que esto no influencie la manera de hacer las fotos.

Conclusión y últimas palabras:

Los argumentos aquí expuestos son totalmente personales y están destinados a haceros reflexionar, nada más. Soy consciente de que alguien con la suficiente voluntad puede emular todo esto con una cámara digital, pero hay que tener mucha auto disciplina. Además quiero añadir que para aprender a hacer fotos las cámaras digitales no tienen rival ya que se puede ver cómo se ha hecho una foto, se puede probar, volver a hacerla etc. Mi consejo es que aprendáis lo básico de la fotografía con una digital y cuando estéis curtidos os paséis al campo analógico porque aquí se trabaja muchísimo la composición y el significado de cada foto.

Para terminar os pongo otra tanda de fotos de Cerdeña, espero que os gusten.

 Un saludo y feliz Domingo.



4 comentarios:

M. Ruiz de Quero dijo...

Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas, desde luego la disciplina que te imprime la fotografía analógica es un buen entrenamiento para llegar a ser mejor fotógrafo.
También pienso que en el futuro debería valorarse el carácter artesanal de la fotoquímica y las obras en papel baritado con procesos químicos de acabado y conservación. Es una pena que la tendencia y el interés de los mercados de consumo estén provocando la desaparición de productos para la fotografía clásica y artesanal.
Saludos

iblitz dijo...

Comparto tu opinión sobre ambos métodos de trabajo. Es curioso además que con la digital puedo salir y hacer cien o más fotos por sesión y con el carrete no siento la necesidad de hacer tantas e incluso me cuesta llenar un carrete de 36 fotos. En cuanto a las fotos, las que más me gustan son la 1, la 3 y la última. Saludos.

Edu dijo...

Para M. Ruiz:

Te doy la razón, pero si lo piensas bien tiene sentido. En la era digital las noticias se publican en internet al instante, los clientes quieren ver las fotos de sus productos inmediatamente, etc. La fotografía digital le ha quitado ese peso de encima a la fotografía clásica. Hoy en día usar película sólo se entiende con fines artísticos. Es como el lienzo, que nunca muere :D.

Para iblitz:

¡Totalmente cierto! 36 Fotos digitales se disparan en nada y a mí a veces me cuesta terminar mis carretes de formato medio de 12 fotos.

Gracias por los aportes a los dos.

Joan Torrens dijo...

Acabo de descubrir tu blog y tu trabajo y quería felicitarte por todo ello. Estoy empezando a usar analógico para trabajos mas personales y lo disfruto tal como explicas aquí. Me ha gustado mucho este texto, mucha gente me pregunta el porqué del analógico y creo que les diré que la respuesta está en tu blog! Nos vamos leyendo! :)

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