miércoles, 10 de marzo de 2010

Tempus fugit

Sí, el tiempo pasa. El tiempo pasa, nosotros estamos aquí por tiempo limitado y al final de nuestros días el único testigo de nuestra existencia será una montaña de plástico y cuatro piedras mal puestas.

Sé que soy un tanto recurrente en cuanto al tema de la sociedad desechable, pero esta vez quiero centrarme en el carácter efímero de nuestra cultura.

El problema actual reside en que la mayor parte de la información que se produce y  almacena en medios digitales. Estos medios son únicamente legibles con la tecnología adecuada y se puede llegar a perder información por el hecho de no poder leer dichos formatos. Ahora puede parecer lejano, pero si pensamos que el disquette de 3,5" se inventó en 1982 y que ya es prácticamente imposible encontrar un ordenador que incluya ranura para este formato, se hace evidente el problema. La informática es a la vez nuestra herramienta más poderosa y nuestro peor enemigo.

Así que no habrá civilizaciones venideras que admiren nuestra arquitectura, porque no quedará nada de ella. No habrá eruditos de un futuro lejano que basen su pensamiento en nuestra filosofía porque no habrá libros en los que esté escrita. No habrá ningún artista que pueda admirar las maravillas fotográficas de nuestro siglo, porque todos los chips en los que fueron almacenados no serán más que arena.

Polvo eres y un en polvo te convertirás. Una pena.

P.S. Aquí os dejo las fotos que han provocado esta reflexión. Un abrazo y buenas noches.

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